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El cambio de paradigma del PSPS

«Puede que las luces se apaguen por diseño, pero la misión nunca ha estado más clara: mantener seguras a las comunidades mediante una toma de decisiones operativas decisiva».
Imagínate este escenario: a las 2:47 de la madrugada de una mañana de octubre azotada por el viento, un meteorólogo de una empresa eléctrica observa los modelos de previsión con creciente inquietud. Lo que doce horas antes se había pronosticado como vientos manejables de 35 mph ahora muestra un potencial catastrófico: vientos sostenidos de 45 mph con rachas de hasta 70. En doce horas, la empresa eléctrica podría tener que tomar una decisión que habría sido impensable hace solo cinco años: cortar intencionadamente el suministro eléctrico a 50.000 clientes para evitar un incendio forestal catastrófico de alta probabilidad.
Para las empresas eléctricas de las zonas de riesgo de incendios forestales en todo el país, este escenario representa la nueva realidad operativa. Los Apagones de Seguridad Pública (PSPS), antes un concepto radical, han evolucionado rápidamente hasta convertirse en el nuevo estándar de atención. Hoy, los reguladores no solo esperan que las empresas eléctricas cuenten con programas de PSPS: consideran negligente no tenerlos, incluso si se utilizan en contadas ocasiones.
Esto requiere que las empresas eléctricas adopten un cambio fundamental de mentalidad: de «nunca cortaremos la electricidad» a «haremos todo lo posible para crear una comunidad segura y minimizaremos el impacto del PSPS si llegara a ser necesario«. Esto implica también un cambio de enfoque operativo, que exige datos, precisión y comunicación para aplicar el PSPS de forma quirúrgica: solo cuando sea necesario y únicamente donde sea necesario.
La carrera contra el tiempo
A diferencia de las operaciones tradicionales, que pueden desarrollarse a lo largo de días o semanas, las decisiones de PSPS se toman en un plazo reducido que no deja margen para la duda. Las empresas eléctricas disponen de 48 a 72 horas desde el momento en que identifican condiciones de alto riesgo hasta el momento en que deben notificarlo a los clientes. En ese lapso, analizan miles de activos, ejecutan cálculos de riesgo en cientos de circuitos y toman decisiones que afectan a decenas de miles de personas.
No se trata de un análisis pausado: es un sprint que requiere acción inmediata y respuestas coordinadas. El proceso ha evolucionado drásticamente desde aquellos primeros cortes generalizados, con las empresas eléctricas desarrollando enfoques cada vez más precisos para minimizar el impacto en los clientes mientras mantienen la seguridad.
Pero esta precisión tiene un costo: la necesidad de tomar decisiones en fracciones de segundo bajo una enorme presión.
El papel crítico del meteorólogo
En este nuevo paradigma, los meteorólogos de las empresas eléctricas se han convertido en la primera línea de defensa en la prevención de incendios forestales. Ya no son simples pronosticadores del tiempo: ahora son decisores críticos cuyas previsiones desencadenan respuestas operativas millonarias. Los meteorólogos que antes se limitaban a informar qué condiciones esperar, ahora deben identificar qué áreas presentan mayor riesgo de ignición.
La integración entre meteorología y operaciones se ha vuelto perfecta por necesidad. Los datos meteorológicos fluyen directamente a los modelos de riesgo de activos, que alimentan las matrices de decisión por circuito y activan los sistemas de notificación a clientes, todo ello pocas horas después de la actualización de un pronóstico.
Construir tu marco de toma de decisiones
Para las empresas eléctricas que están desarrollando o perfeccionando sus capacidades de PSPS, el reto operativo se centra en varias preguntas clave que deben resolverse antes del próximo evento meteorológico de alto riesgo:
Priorización de decisiones: ¿Qué secuencia de decisiones debe establecerse de antemano? ¿Cómo pasar de la previsión meteorológica a la evaluación de activos y luego a la notificación al cliente en plazos tan ajustados? ¿Qué decisiones pueden tomarse en paralelo y cuáles requieren un orden específico?
Evaluación rápida de activos: Al analizar miles de activos bajo presión de tiempo, ¿cómo priorizas qué circuitos o equipos evaluar primero? ¿Qué criterios determinan las áreas de alta prioridad frente a las de menor prioridad para la evaluación inmediata del riesgo?
Requisitos de capacidad interna: ¿Qué funciones y conocimientos deben estar disponibles 24/7 durante los periodos de alto riesgo? ¿Cómo estructurar los equipos para permitir una toma de decisiones rápida entre meteorología, operaciones y comunicaciones con los clientes?
Coordinación de la comunicación: ¿Cómo garantizar un flujo de información continuo desde la previsión meteorológica hasta las notificaciones a los clientes, pasando por las decisiones operativas? ¿Qué procesos internos evitan retrasos cuando cada hora cuenta?
Estas preguntas no tienen una respuesta universal: dependerán del territorio, la configuración de activos y el perfil de riesgo de cada empresa. Pero abordarlas con anticipación crea la base para una toma de decisiones eficaz en PSPS cuando el tiempo es crítico.
El camino a seguir
La evolución es medible: PG&E ha reducido su número de clientes afectados más de diez veces al año gracias a la previsión de incendios forestales, el análisis de riesgo a nivel de activos y las mejoras en el control de circuitos desde 2018. Lo que antes parecía un equilibrio imposible entre seguridad y fiabilidad se ha convertido en el nuevo estándar de excelencia.
Para los líderes de las empresas eléctricas que aún atraviesan esta transición, el PSPS no es solo otra herramienta en la caja de mitigación de incendios forestales. Es una reinterpretación fundamental de lo que significa servir a las comunidades de manera responsable en una era de riesgo climático. Las empresas que prosperen serán aquellas que adopten por completo este cambio de paradigma, invirtiendo en capacidades meteorológicas, precisión operativa y relaciones comunitarias que hagan del PSPS algo no solo posible, sino optimizado y ejemplar.
Puede que las luces se apaguen por diseño, pero la misión nunca ha estado más clara: mantener seguras a las comunidades mediante una toma de decisiones operativas decisiva.
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Repensar el riesgo de incendios forestales para las empresas eléctricas
Duración: 45 minutos
A medida que aumenta la amenaza de incendios forestales en más regiones, las empresas eléctricas deben replantearse cómo evalúan y gestionan el riesgo. En este seminario web, Steve Vanderburg, de Technosylva, explica por qué es fundamental pasar de las evaluaciones estáticas a herramientas dinámicas en tiempo real.
Aprende cómo las empresas eléctricas están utilizando modelos avanzados, IA y datos meteorológicos para:
- Pasar de evaluaciones puntuales a un análisis continuo del riesgo
- Tomar decisiones operativas en tiempo real durante los incendios
- Priorizar los esfuerzos de mitigación con precisión a nivel de circuito
- Reforzar los planes de respuesta a incendios forestales y la protección de las infraestructuras
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Apagar por seguridad: la nueva realidad de las operaciones de las empresas eléctricas

«Esta colisión exige una revisión cultural completa, no solo ajustes operativos».
La creciente amenaza de incendios forestales catastróficos está generando una contradicción entre dos de los pilares fundamentales del pacto de las empresas eléctricas: ofrecer energía segura y, al mismo tiempo, fiable.
Los cortes de energía de seguridad pública (PSPS), o la desenergización de las líneas que pueden provocar una ignición durante un fenómeno meteorológico, se han convertido en una herramienta fundamental para la prevención y mitigación de los incendios forestales.
El PSPS representa una colisión entre las operaciones centrales del sector, centradas históricamente en un servicio continuo y fiable, y la nueva realidad del riesgo de incendios forestales, que exige intervenciones proactivas y disruptivas para garantizar la seguridad.
Esta colisión exige una revisión cultural completa, no solo ajustes operativos.
Aunque a menudo se describe como una “medida de último recurso” dentro de la estrategia de mitigación de incendios forestales de una empresa eléctrica, el PSPS se ha vuelto una herramienta cada vez más necesaria. La decisión de aplicarlo nunca se toma a la ligera, ya que implica un cambio operativo y cultural significativo.
Sin embargo, permitir que la naturaleza actúe sin control durante fenómenos meteorológicos extremos puede desencadenar apagones incontrolados, igniciones y potenciales incendios forestales catastróficos.
Cada vez más, las empresas eléctricas líderes están adoptando un PSPS más “quirúrgico”, basado en inteligencia más precisa sobre el riesgo de ignición para minimizar el área de interrupción y afectar a menos personas.
La evolución de la norma de atención
El PSPS está convirtiéndose rápidamente en la nueva norma de atención para las empresas eléctricas, incluso en zonas tradicionalmente consideradas de bajo riesgo. Los reguladores esperan cada vez más que las empresas cuenten con un programa de PSPS, independientemente de que planeen usarlo o no. Esto refleja el reconocimiento creciente del riesgo de incendios forestales y la necesidad de mitigar proactivamente estos peligros.
Cómo operacionalizar el PSPS
Implantar un PSPS suele ser un proceso nuevo y complejo, pero perfectamente alcanzable para las empresas eléctricas que desean evolucionar con rapidez para proteger a sus clientes y su red.
- Todo comienza con las condiciones meteorológicas: identificar fenómenos inminentes que, combinados con factores locales como combustibles y terreno, generen un riesgo elevado de incendio. Las empresas deben localizar con precisión las zonas y los activos en riesgo.
- A menudo existe un requisito de notificación de 48 a 72 horas antes de ejecutar un PSPS. Este plazo ajustado puede ejercer una fuerte presión sobre las operaciones. Analizar miles de kilómetros de líneas eléctricas y cientos de circuitos exige procesamiento rápido de datos y decisiones bien fundamentadas. Cualquier retraso, ya sea meteorológico o interno, puede afectar la capacidad de cumplir los plazos de notificación y ejecutar el PSPS de manera eficaz. Los datos dinámicos son fundamentales para tomar decisiones.
- Más allá de los desafíos técnicos, el PSPS incorpora un fuerte componente humano. El personal debe tomar decisiones difíciles que afectan a miles de clientes. La seguridad pública debe equilibrarse con las molestias de un corte de electricidad. Además, los programas más eficaces se comunican de forma clara con los clientes antes, durante y después del evento, compartiendo información y explicando de manera transparente la lógica utilizada para mantener a las personas lo más seguras posible.
Lo esencial
El PSPS es una herramienta compleja y desafiante, pero crucial para mitigar incendios forestales. Las empresas eléctricas pueden desarrollar programas sólidos de PSPS y fomentar una cultura de seguridad proactiva, en la que el PSPS no se perciba como un fracaso, sino como una herramienta necesaria para proteger a las comunidades. Esto implica un cambio cultural fundamental, no solo ajustes operativos, y exige redefinir la misión esencial ante el creciente riesgo de incendios forestales.
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Los clientes de las empresas eléctricas esperan una mejor comunicación sobre el riesgo de incendios forestales

«No se trata de enmarcar el PSPS como un fracaso, sino de ayudar al público a verlo como una herramienta necesaria para evitar tragedias».
Panorama general
Los gestores de riesgos de las empresas eléctricas se enfrentan a un reto nuevo y cada vez más crítico: comunicar eficazmente el riesgo de incendios forestales y los esfuerzos de mitigación a un público preocupado.
No se trata sólo de proporcionar información, sino de generar confianza entre los clientes y las partes interesadas ante medidas potencialmente perturbadoras y controvertidas, como los Cortes de Energía de Seguridad Pública (CSPS).
La brecha entre las complejas realidades de la gestión del riesgo de incendios forestales y la amplia comprensión de esas realidades es cada vez mayor.
No salvar esta brecha puede provocar reacciones negativas, erosionar la confianza y obstaculizar la capacidad de una compañía eléctrica para aplicar las estrategias necesarias de reducción de riesgos.
Los clientes se verán cada vez más afectados por los incendios forestales
- Hay que llevar a los clientes: Enmarcar los PSPS como «último recurso» suele ser insuficiente. La realidad es que se está convirtiendo en una norma de atención necesaria.
El problema es cambiar la percepción pública para que comprenda que los PSPS no son fallos, sino una herramienta fundamental para evitar resultados catastróficos, especialmente esos sucesos de «1 en 100 años» que son cada vez más frecuentes. - La nueva realidad de las operaciones contra incendios forestales: Aunque las PSPS son la «medida de último recurso», la creciente frecuencia de las mismas, combinada con la perturbación inherente que causan, puede crear un importante déficit de confianza.
Los clientes, los acreedores y los consejos de administración exigen transparencia y justificación de estas medidas.
Sin una comunicación clara y coherente, las empresas eléctricas corren el riesgo de alienar a sus partes interesadas y enfrentarse a graves daños para su reputación.
Lo que las empresas de servicios públicos pueden empezar a hacer de forma diferente en la comunicación con los clientes
- Desmitificar la mitigación de riesgos: No basta con documentar los esfuerzos de reducción de riesgos. Las empresas de servicios públicos deben traducir la compleja información técnica -inversionesen la ciencia del fuego, mejoras operativas, etc.- aun lenguaje claro y accesible que tenga eco en el público. No se trata sólo de qué información comunicar, sino también de cómo comunicarla de la forma más eficaz.
- Explicar la Tragedia Evitada: Aunque las simulaciones post-PSPS pueden demostrar su eficacia, la naturaleza abstracta del «riesgo evitado» puede ser difícil de entender para el público.
Las principales empresas de electricidad están compartiendo sus previsiones y estimaciones de simulación, en términos de edificios y personas en peligro, para mostrar a las comunidades que se les tiene en cuenta en estas decisiones. - Comunicación proactiva, más allá de las PSPS: El verdadero compromiso requiere colaboración y comprensión de las necesidades específicas de las comunidades de riesgo.
Antes de los acontecimientos, las principales empresas eléctricas están creando auténticas asociaciones, incorporando los comentarios de la comunidad a la planificación de las PSPS y haciéndose visibles públicamente con sus esfuerzos proactivos de mitigación.
Hay un mayor escrutinio público de las prácticas de gestión del riesgo de incendios forestales de las empresas eléctricas.
Esto exige el desarrollo de protocolos de comunicación normalizados para los eventos de PSPS y el uso de la tecnología para mejorar la comunicación y la participación de la comunidad, a fin de garantizar la evolución de la percepción pública de la PSPS como una herramienta de mitigación de riesgos valiosa y satisfactoria.
- Hay que llevar a los clientes: Enmarcar los PSPS como «último recurso» suele ser insuficiente. La realidad es que se está convirtiendo en una norma de atención necesaria.
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Reduce la incertidumbre en la reducción del riesgo

Los incendios forestales catastróficos provocados por equipos eléctricos solían considerarse un «problema de California». Sin embargo, las condiciones meteorológicas extremas y el cambio climático están haciendo que las empresas eléctricas de todo el país se enfrenten por primera vez al espectro de los incendios forestales. Ahora, sus reguladores, inversores y aseguradoras les dicen que deben desarrollar un programa de Desconexión Eléctrica de Seguridad Pública (PSPS). Se les pide que establezcan planes detallados para mitigar el riesgo de incendio forestal. Mientras tanto, piensan: ¡no tenemos riesgo de incendio forestal!
El Vicepresidente de Soluciones Meteorológicas y de Riesgos de Technosylva, Steve Vanderburg, comparte este escenario a partir de sus años de experiencia trabajando para empresas eléctricas y en centros de operaciones de emergencia que se enfrentan a esas amenazas. Afirma que cuantas más conjeturas puedan eliminar las compañías eléctricas de su toma de decisiones, mejor les irá.
5 puntos clave:
- La gestión proactiva del riesgo de incendios forestales es esencial: Incluso las empresas eléctricas de zonas aparentemente de bajo riesgo pueden verse sorprendidas por graves incendios forestales.
- Los conocimientos meteorológicos son cruciales: Comprender las condiciones meteorológicas del incendio es vital para mitigar eficazmente el riesgo de incendio forestal.
- La modelización avanzada del riesgo es clave: Confiar únicamente en los datos disponibles públicamente puede no proporcionar la suficiente granularidad para evaluar con precisión el riesgo de incendios forestales para las empresas eléctricas.
- Contextualizar el riesgo es importante: Comprender los impactos potenciales de los fenómenos meteorológicos es esencial para tomar decisiones con conocimiento de causa.
- Invertir en la reducción del riesgo de incendios forestales es una estrategia a largo plazo: Las medidas proactivas pueden ayudar a mitigar los peligros de los incendios forestales y proteger a las comunidades.
Lee nuestro artículo completo en Utility Dive y descubre cómo las principales empresas eléctricas emplean diversas herramientas, como previsiones meteorológicas, modelos de ignición, predicciones de propagación de incendios forestales a petición y análisis de impacto, para prever y controlar los riesgos de incendios forestales con días de antelación.
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El PSPS no es una decisión que las empresas eléctricas tomen a la ligera.

¿Qué es el corte de energía de seguridad pública (PSPS)?
Con los medios de comunicación de varios estados occidentales destacando posibles «eventos PSPS», es útil comprender cómo ha aumentado el riesgo de incendios forestales a medida que nos adentramos en el otoño y qué significa PSPS para las empresas eléctricas en su intento de mantener a salvo a las comunidades. PSPS son las siglas en inglés de Apagón de Seguridad Pública. A medida que los incendios forestales se convierten en una amenaza creciente debido a las condiciones meteorológicas extremas, las empresas eléctricas deben tomar medidas serias para evitar las igniciones provocadas por sus activos. Una de las formas de hacerlo es con un programa PSPS. Pero, ¿cómo funciona?
Desconectar la alimentación de forma proactiva
Cuando el tiempo es de alto riesgo -piensa en vientos fuertes o condiciones secas-, las líneas eléctricas o los equipos eléctricos dañados o caídos pueden desencadenar un incendio. Al cortar la electricidad de forma preventiva antes de que se produzca el desastre, las empresas eléctricas pueden mantener el control y reducir el riesgo de que las chispas se conviertan en incendios forestales. Una empresa de suministro eléctrico puede emplear un programa PSPS, que refleja una serie de decisiones basadas en datos que conducen al posible corte del suministro para evitar un corte forzoso o un problema que pueda provocar una ignición. Al cortar la corriente con antelación, se adelantan a lo que consideran un riesgo potencial de apagón. Esto les permite controlar cómo se va la luz y reduce el riesgo de ignición. Si no lo hacen y la Madre Naturaleza toma el control, existe la posibilidad de que una chispa afecte a las comunidades.
Aunque el PSPS es una herramienta convincente, no es una opción que las empresas eléctricas tomen a la ligera. Suele emplearse como último recurso, y sólo entra en juego cuando se han agotado todas las alternativas. Pero cuando el riesgo de incendio forestal es demasiado alto y otras medidas no bastan, el PSPS se convierte en la mejor opción para proteger a las comunidades. Se está convirtiendo en una medida de seguridad estándar en todo el sector, aunque las empresas eléctricas no las necesiten ni tengan previsto utilizarlas a menudo.
Un gran cambio para las empresas eléctricas
Aunque el PSPS pueda parecer una buena solución, no es algo que las empresas eléctricas disfruten haciendo. El mayor objetivo de un proveedor de servicios públicos es proporcionar energía fiable e ininterrumpida a sus clientes. Cortar la electricidad va en contra de todo lo que representan. No es una decisión fácil, y hay mucho que considerar antes de tomar la decisión.
Imagina que una empresa de software encargada de proporcionar datos a los clientes tuviera que decidir de repente cortar el servicio durante 48 horas para evitar daños. Eso es similar a lo que afrontan las empresas eléctricas con el PSPS. Es un ajuste para las empresas eléctricas, porque cortar el suministro va en contra de lo que está arraigado en la mente de cualquier empleado de una empresa de servicios públicos. Sin embargo, al elegir entre eso o arriesgarse a un incendio forestal, tienen que hacer lo necesario para mantener a salvo a la gente. Las comunidades también deben hacer frente a periodos sin electricidad que perturban la vida cotidiana. Por eso, las empresas eléctricas deben adoptar soluciones que les permitan garantizar que los eventos PSPS sean poco frecuentes, quirúrgicos cuando se utilicen, y que duren lo menos posible cuando se activen.
Ganar ventaja en la toma de decisiones sobre incendios forestales
Al final, el PSPS consiste en equilibrar el riesgo. Aunque no es una decisión fácil para las empresas eléctricas, puede ser un salvavidas en situaciones de alto riesgo. A medida que los incendios forestales sean más frecuentes debido al clima extremo, los programas PSPS serán esenciales para proteger a las comunidades. Las empresas eléctricas pueden emplear soluciones para controlar y prever los riesgos meteorológicos y de incendios forestales emergentes en escenarios con días de antelación. Imagina poder evaluar el alto potencial de ignición y las posibles consecuencias en un horizonte de 5 días, todos los días, para apoyar la identificación de circuitos candidatos a ser considerados PSPS. Mira cómo las principales empresas eléctricas emplean diversas herramientas, como previsiones meteorológicas, modelos de ignición, predicciones de propagación de incendios forestales bajo demanda y análisis de impacto, para prever y controlar los riesgos de incendios forestales con días de antelación.