Artículo

La ilusión de la prevención

6 mayo 2025

«Centrarse únicamente en dónde y si puede iniciarse un incendio ignora la cuestión crítica de qué ocurre cuando se inicia».

Los gestores de riesgos de las empresas eléctricas de todo el país se enfrentan a un reto cada vez mayor: los incendios forestales de baja probabilidad y altas consecuencias.

Aunque predecir los puntos de ignición es un primer paso crucial, existe la peligrosa idea errónea de que prevenir las igniciones equivale a mitigar el riesgo general de incendio forestal.

Centrarse únicamente en dónde y si puede iniciarse un incendio ignora la cuestión crítica de qué ocurre cuando se inicia. Esta laguna deja a las empresas eléctricas expuestas a resultados catastróficos, incluso con grandes esfuerzos de prevención de la ignición.

Basta un incendio forestal para cambiar por completo el futuro de una comunidad y de la empresa que la abastece.

A medida que el cambio climático alimenta la sequía y aumenta la demanda de energía, las empresas eléctricas de todos los estados -ya no es un problema exclusivo del Oeste- se enfrentan a una presión cada vez mayor para que expliquen a sus comunidades, acreedores y consejos cómo están mitigando el riesgo de incendios forestales y reforzando su fiabilidad.

El problema: la probabilidad de ignición no es el riesgo real

El error crítico que cometen muchas empresas eléctricas es equiparar la predicción de ignición con una evaluación exhaustiva del riesgo.

La predicción de ignición es esencialmente la probabilidad de que se produzca una ignición en un punto, pero el riesgo suele medirse como la probabilidad de un suceso multiplicada por las consecuencias de ese suceso.

El riesgo de incendio forestal no se refiere sólo a la probabilidad de que se inicie un fuego, sino a la magnitud de las consecuencias potenciales en caso de que se produzca.

Un pequeño incendio en una zona remota y escasamente poblada supone un riesgo drásticamente distinto al de un incendio que se propague más rápidamente cerca de una comunidad densamente poblada o de infraestructuras críticas.

Centrarse únicamente en la predicción de la ignición no tiene en cuenta el potencial de daños generalizados, pérdida de vidas y trastornos económicos.

Este enfoque conduce a un peligroso punto ciego, en el que las empresas de servicios públicos pueden creer que han mitigado adecuadamente el riesgo centrándose en la prevención de la ignición, mientras siguen peligrosamente expuestas a las devastadoras consecuencias de un incendio forestal a gran escala. Sin comprender las posibles consecuencias de un incendio, priorizar los esfuerzos de mitigación se convierte en una conjetura en lugar de una estrategia basada en datos.

El reto a abordar

Para esta toma de decisiones crítica, las empresas eléctricas necesitan combinar la probabilidad de ignición con el análisis de consecuencias. Es decir:

  • Cuantificación del impacto: La modelización de las consecuencias cuantifica los daños potenciales de un incendio, incluidos los impactos sobre la vida humana, los bienes y las infraestructuras. Estos datos son esenciales para priorizar los esfuerzos de mitigación y orientar la mejora de los activos con presupuestos limitados y capacidad para aumentar las tarifas.
  • Previsión de la propagación de incendios: Los modelos avanzados de propagación de incendios, integrados con las previsiones meteorológicas, pueden predecir la trayectoria y el impacto de un incendio originado en un activo concreto. Esto permite a las empresas de servicios públicos identificar las igniciones potenciales más peligrosas.
  • Comprender el riesgo específico de cada activo: Cada activo tiene una probabilidad de ignición única basada en su estado, antigüedad, entorno circundante y otros factores. Las empresas eléctricas pueden analizar los datos históricos de ignición junto con los modelos de propagación de incendios potenciales para comprender el impacto de un incendio (probabilidad de ignición y consecuencias) originado en cada activo.

Priorizar el endurecimiento con la Eficiencia del Gasto de Riesgo (RSE)

Con recursos limitados, las empresas eléctricas necesitan maximizar el impacto de sus inversiones en mitigación.

El modelado del riesgo basado en las consecuencias permite calcular la Eficiencia del Gasto en Riesgos (RSE) mejorada. La RSE mide la reducción del riesgo conseguida por dólar invertido en el endurecimiento. Al dar prioridad a los activos con mayor RSE, las empresas de servicios públicos pueden conseguir la mayor reducción de riesgos por su presupuesto.

Una visión más amplia: Pasar de la planificación a las operaciones

La seguridad y la gestión de riesgos están impulsando la adopción de la modelización basada en las consecuencias, pero las ventajas van más allá de la planificación.

Conocer el riesgo de incendio forestal mejora la eficacia operativa y sirve de base para tomar decisiones críticas, como los cortes de energía de seguridad pública (PSPS) durante un fenómeno meteorológico extremo. A medida que aumentan la gravedad y la frecuencia de los incendios forestales, este enfoque basado en los datos se ha vuelto esencial para todas las empresas eléctricas.

De cara al futuro

El futuro de la gestión del riesgo de incendios forestales para las empresas eléctricas depende de que se supere el limitado alcance de la predicción de la ignición.

Al adoptar la modelización de riesgos basada en las consecuencias, las empresas eléctricas pueden obtener los conocimientos críticos necesarios para priorizar el refuerzo de los activos, optimizar las estrategias de mitigación y, en última instancia, proteger a las comunidades y las infraestructuras de los devastadores efectos de los incendios forestales. La ampliación de la gestión de riesgos desde la mera prevención de incendios a la comprensión y mitigación de sus posibles consecuencias ya no es opcional, sino un imperativo.

Technosylva icon

Solicite una consulta personalizada.

HABLEMOS