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6 pilares de la resiliencia ante incendios forestales: potenciar las decisiones de las empresas eléctricas en condiciones meteorológicas extremas

«Invertir en soluciones avanzadas basadas en datos garantiza un enfoque proactivo, y no reactivo, de la gestión de los retos meteorológicos extremos».
El problema: la evolución del riesgo exige una mejor toma de decisiones
Gestionar los riesgos de incendios forestales y fenómenos meteorológicos extremos es una preocupación primordial para las empresas eléctricas. La frecuencia e intensidad crecientes de estos sucesos exigen estrategias sólidas y herramientas nuevas, a menudo avanzadas.
Los gestores de riesgos de las empresas eléctricas se enfrentan a un complejo panorama de retos que abarcan desde la evaluación de riesgos hasta el cumplimiento de la normativa.
Para ello, necesitan un conjunto completo de soluciones a su alcance. Estas soluciones deben estar diseñadas para avanzar en su toma de decisiones para mitigar los riesgos y mejorar la eficacia operativa y la seguridad.
1. Identificar y priorizar las amenazas
Una evaluación precisa del riesgo constituye la base de cualquier programa eficaz de mitigación de incendios forestales. Las empresas eléctricas deben identificar las posibles fuentes de ignición, analizar las condiciones del combustible, evaluar los patrones meteorológicos y comprender la vulnerabilidad de sus activos.
Los modelos sofisticados y el análisis de datos desempeñan un papel fundamental en este proceso. La capacidad de integrar datos meteorológicos en tiempo real, cartografía del combustible y comportamiento histórico de los incendios ayuda a crear evaluaciones dinámicas del riesgo.
Utilizando modelos de riesgo avanzados, las empresas de servicios públicos pueden priorizar los esfuerzos de mitigación y asignar los recursos de forma más eficaz, pasando de las respuestas reactivas a la gestión proactiva del riesgo.
2. Mantener el servicio durante sucesos extremos
Los incendios forestales y las condiciones meteorológicas extremas pueden perturbar gravemente las operaciones, provocando cortes de electricidad y problemas de seguridad.
Las empresas eléctricas necesitan conocer la situación en tiempo real para tomar decisiones informadas sobre la desenergización de las líneas, la redistribución de la energía y el despliegue de recursos. Un sistema integral de apoyo operativo debe integrar múltiples flujos de datos, como previsiones meteorológicas, predicciones de propagación de incendios y datos sobre infraestructuras.
Al visualizar la relación entre el comportamiento del fuego y los activos de la red, los operadores pueden anticiparse a los retos, mitigar las interrupciones del servicio y mantener la fiabilidad del sistema durante los sucesos críticos.
3. Medir el impacto de las inversiones
Las empresas eléctricas invierten importantes recursos en estrategias de mitigación, como la gestión de la vegetación, el refuerzo de las infraestructuras y la creación de cortafuegos. Sin embargo, demostrar la eficacia de estas inversiones puede resultar difícil.
El análisis basado en datos es esencial para evaluar el impacto de estas iniciativas. Comparando las condiciones previas y posteriores a la mitigación y modelando el comportamiento del fuego en las zonas tratadas, las empresas de servicios públicos pueden cuantificar la reducción del riesgo y perfeccionar sus estrategias.
Esto garantiza que las inversiones no sólo estén justificadas, sino también optimizadas para obtener el máximo impacto.
4. Responder eficazmente a los incendios forestales
Una planificación de emergencia eficaz es esencial para minimizar el impacto de los incendios forestales. Las empresas eléctricas necesitan planes completos que describan los procedimientos de evacuación, despliegue de recursos y comunicación con las partes interesadas.
El seguimiento de incendios, los modelos predictivos y la planificación basada en escenarios mejoran los esfuerzos de respuesta al proporcionar información sobre la propagación de incendios, permitir el despliegue proactivo de recursos y mejorar los tiempos de respuesta.
Una estrategia de respuesta a emergencias bien integrada garantiza que las empresas de servicios públicos puedan minimizar los daños, proteger los activos y mejorar la resistencia general a los incendios forestales.
5. Cumplir y superar los cambiantes requisitos normativos y de las partes interesadas
El panorama normativo en torno a la seguridad contra incendios forestales evoluciona constantemente. Las empresas eléctricas deben cumplir un número creciente de normativas y requisitos de información. El seguimiento de las actividades de mitigación, la generación de informes y la documentación de las evaluaciones de riesgos son esenciales para demostrar el cumplimiento y la responsabilidad.
Las soluciones automatizadas de elaboración de informes y gestión de datos pueden agilizar considerablemente estos procesos, permitiendo a las empresas de servicios públicos cumplir eficazmente los requisitos normativos y, al mismo tiempo, mantener la transparencia con las partes interesadas.
Un enfoque estructurado del cumplimiento garantiza que las empresas de servicios públicos puedan adelantarse a la evolución de las políticas sin desviar recursos críticos de la gestión proactiva del riesgo.
6. Proteger a tus comunidades y trabajadores sobre el terreno
La seguridad es primordial. Las empresas de servicios públicos deben dar prioridad a la seguridad tanto del público como de sus trabajadores. La visibilidad en tiempo real de los riesgos de incendio, la evolución de las condiciones meteorológicas y la vulnerabilidad de las infraestructuras es esencial para tomar decisiones operativas con conocimiento de causa.
Mejorar el conocimiento de la situación mediante plataformas de datos integradas permite a las empresas eléctricas tomar medidas proactivas, como desenergizar las líneas en peligro, desplegar equipos de respuesta estratégicamente y comunicarse eficazmente con el público.
Un enfoque sólido centrado en la seguridad garantiza que las comunidades y los empleados estén mejor protegidos contra las amenazas de incendios forestales.
Lo esencial
Dando prioridad a estos seis pilares, las empresas eléctricas pueden construir una estrategia de mitigación de incendios forestales más resistente. Una estrategia que mejora la toma de decisiones, refuerza la eficacia operativa y salvaguarda tanto las infraestructuras como las comunidades.
Invertir en soluciones avanzadas basadas en datos garantiza un enfoque proactivo, y no reactivo, de la gestión de los retos meteorológicos extremos.